No puedo definirlo.
Es tanto, es todo.
No logro describirlo.
Es eterno, es clásico.
No me contengo de tocarlo,
Es un imán; yo, metal.
Una escena en una finca,
cuando ha llovido y hay neblina.
Y el verde oscuro se ve más vivo
Y hay una atmósfera gris sedante.
Sereno y constante,
Fuerte e hipnotizante.
¿Cómo no caer?
Si no es humano, no es posible.
Es bálsamo. Es contradicción.
Es lujuria. Es serenidad.
Es arte esculpido,
que por suerte, me escogió
y dice ahora ser por siempre mío.
No puedo definirlo.
Está tanto, es todo.