miércoles, 7 de diciembre de 2016

De lugares diferentes.

Hoy descubrí algo pequeño,
Que para muchos carecería de importancia.
Pero ese pequeño algo abrió heridas que quizás aún no estaban del todo sanas...
Como siempre, lloré.

Sentada, mientras contemplaba el mísero estado de ánimo en el que me encontraba, rogué a Dios, como pocas veces me permito hacerlo, le pedí que me dijera por qué me pasó esto, que me quitase el dolor de una buena vez.

Inmediatamente el perrito que dormía profundamente al lado mío, se despertó, me vio con curiosidad y salto encima de mí, buscó mi cara y, como si supiera exactamente qué hacer, limpió con su lengüita mis lágrimas.

Dios me concedió una de mis peticiones: se llevó el dolor (al menos por un momento).

jueves, 10 de noviembre de 2016

Entre extremos.

Hoy es uno de esos días donde solo existo.
Veo pero no toco.
Estoy, pero no soy.
Es uno de esos momentos cuando nadie te ha hecho algo,
Y aún así deseas que todos se alejen, que te dejen sola.

Hoy es uno de esos días donde no me pesa la existencia, ni para bien ni para mal.
Solo fluyo, soy un fantasma que nadie logra ver.
Y está dentro de mí la pugna de si quiero o no que me vean.

Hoy es uno de esos días donde no pertenezco a algún lugar.
Hoy el mundo no es mi casa,
Ni yo tampoco soy mi hogar.
Mi estar es frágil y como mi ser no está, no le recuerda que es fuerte.

Hoy es uno de esos días que dirían grises...
No por malo, sino porque no es blanco ni negro... Es algo intermedio.
Y a veces al encontrarnos con intermedios nos encontramos con la nada.
Este día es nada.
Este día soy la nada.

jueves, 27 de octubre de 2016

Variante.

Hay soledades diferentes: varían dependiendo de la persona y del momento.
Hay ocasiones cuando la soledad es un alivio, es fuerte pero no pesada, es bienvenida.
Hay ocasiones cuando la soledad es lo único que tenemos, a pesar de estar rodeados de personas, parece lo único realmente presente.
Hay ocasiones cuando la soledad es libertad, cuando estás solo entre las olas del mar y te sentís en comunión con el mundo.
Hay ocasiones cuando la soledad es un escape de ese mundo, cuando tu único mejor amigo sos tú.
Hay ocasiones cuando la soledad duele, y es un martillo permanente arriba de tu pecho, un nudo atado con una cuerda alrededor de la garganta, una migraña implacable.
Hay ocasiones cuando la soledad está en la compañía.
Hay ocasiones cuando la soledad es un grito de ayuda.
Hay ocasiones cuando la soledad es placentera.
Hay ocasiones cuando la soledad está en un pensamiento.
Hay ocasiones cuando la soledad pesa.

Es la perpetua condena humana.
Es una condición de la humanidad.

martes, 25 de octubre de 2016

Reflexiones a las 2 am.

Es ese punto de la madrugada donde no es tan tarde que es temprano,
pero tampoco es solo noche.
Estoy sola en la oscuridad.
Es una noche de Octubre, de los octubres correctos en mi país,
un octubre que no se vivía desde hace mucho:
El cielo está despejado, hay una reconfortante brisa familiar, hay un silencio acogedor.
Veo la bóveda abierta por entre las ramas de mi árbol:
cuelgan, pendientes y preciosas en la noche, las estrellas.
Son el espectáculo que no me esperaba.
Y, si te fijas detenidamente, hay más estrellas, que quizá brillen un poco menos que las que destacan a primera vista, pero no por eso dejan de imponer presencia.

Ya no estoy sola en esta noche, me acompañan ellas.
Me detengo a hacer algo:
A contemplarlas,
A admirarlas,
A respirar esta noche que es especial,
A recordarme que yo decido que es especial
A impregnarme de la belleza de esta madrugada,
A desear que sea eterna,


Y pasa por mi cabeza que este es un momento especial.
Y que quisiera compartirlo con alguien, pero estoy sola,
Sola con las estrellas, porque el satélite que suele inundar la noche de luz ha decidido desaparecer hoy, dejando a unas pequeñas y capaces sustitutas:
les ha dejado brillar por hoy.

Me doy cuenta que ya no quiero compartir este momento,
Es mío.
Me lleno de fuerzas,
Las estrellas me derraman su belleza y yo la acepto.
Con calma, con alegría.

Estos momentos los viven muchos al mismo tiempo que yo, aunque yo no los vea ni ellos a mí,
Estos momentos los viví con alguien,
Los viviré con otros,
Los viviré en soledad,
Los vivieron muchos antes que yo...
Ese bóveda negra llena de destellos ha estado ahí para hacer sentir sublime a cada ser humano.
Es infinita.
Al igual que yo.

martes, 9 de agosto de 2016

"I wouldn't trade the pain for what I've learned" -P!nk.


Soy de esas personas que ven lecciones en las experiencias más pequeñas de la vida, aprendo de todo lo vivido por mí y de la vida de los otros.
Me encantan las experiencias que te sacuden del miedo, de la alegría y hasta de la tristeza.
Y es que de eso está hecha la vida y prefiero mil veces estar adornada por millones de cicatrices de vida, que perfectamente limpia y sin rastros de haber vivido.

martes, 26 de julio de 2016

Del mar.

Regreso al mar porque me llama constantemente. 
Soy una sirena, soy suya.
No bailo con las olas: yo me muevo como ellas,
soy una de ellas.
Llevo ese vaivén dentro de mí, es parte de mi esencia. 

Y es que el océano me llama porque le pertenezco:
pertenezco a su naturaleza y bailo con su ritmo,
porque sus altibajos también son como los misterios de la vida. 

Esa danza de las olas es la vida misma:
te trae, te lleva, fluye, te golpea;
a veces es suave y cristalina; 
otras es fuerte y turbio. 
Y aún así, siempre es disfrutable. 

El vaivén de las olas es una de las danzas más dulces que he presenciado;
una que siempre busco danzar, una que me contagia el alma. 

Playa El Tunco, La Libertad, El Salvador.
Fotografía del 20 de Julio de 2016. 




lunes, 18 de julio de 2016

Satélite.


Antes, solía dedicarle la luna a una persona. Era una metáfora que quizás nunca entendió: él era mi luna, mi luz en las noches oscuras. 
Podía contemplarlo a él por horas, tal como puedo contemplar a la luna toda la noche. 

En madrugadas como esta, donde las nubes no logran ser lo suficientemente gruesas para opacar sus rayos de luz, la sigo contemplando, como siempre lo he hecho.
Sucede que ahora me la dedico a mí misma: me regalo la luna a mi misma porque soy mi regalo más grande, mi mayor admiradora y aún más importante: soy luz, soy mi propia luz. 

viernes, 8 de julio de 2016

Gracias.

Ya no me invaden esos tsunamis de extrañarte.
Hoy sólo son olas, a veces fuertes y quizá hasta un poco grandes, otras son pequeñas ondas que sólo tocan la arena donde me paro, pero no me tocan el ser.

             •••

Aún así, agradezco esto:
Doy gracias porque ha sido mi primer duelo real, porque es una experiencia más de vida, porque la elaboro en mi cabeza con nostalgia y sin culpas.
Agradezco que me rompieras el corazón, porque aunque se quebraran bastantes cosas adentro mío, me construí de vuelta.
Me reconstruí más fuerte, más resistente, más guapa y con más amor.
Sé que me falta mucho por recorrer, empero me siento maravillada de todas las lecciones que esto me deja cada día.
Hoy por hoy, quiero sanar al mundo, así como me curaron a mí. Quiero decirle a los demás que lo más bello del mundo es amarte y quererte solito; que contrario a lo que nos dicen, es una experiencia interesante el desamor: te llena de sabiduría, y podemos ser capaces de incluso de disfrutarlo.

miércoles, 6 de julio de 2016

Este pedacito de vida se llama Felicidad.

Domingo 03 de Julio, 2:43 am.
Me duele cada fibra del cuerpo, desde la punta de mis dedos hasta la coronilla de mi cabeza. Ha sido un día cansado, una semana aún más cansada y un mes interminable.
Quiero escribir tantas cosas que ni siquiera sé dónde empezar.
Quizá sea bueno describir mi día: desvelada por estrés que se rehusa a abandonar mi cuerpo, al igual que la emoción del concierto al que iba a asistir.
Di clases y no fue una clase muy productiva, aunque el ensayo de mi alumna más avanzada sí lo fue.
Me sentía bien, así que decidí caminar del trabajo a dónde me iba a encontrar con mi mamá. Llegué tardísimo, pero nos encontramos para tomar juntas el bus a casa. Comí porque no había comido nada en todo el día. Tomé un baño y me fui a dormir por una hora y media, más o menos. 
Me despertó mi mamá, preguntando a qué horas vendrían por mí y tuve la fortuna de ver que mi amiga me acababa de mandar un mensaje diciendo que en 20 minutos iba a traerme. Me vestí de lo más emocionada del mundo, me puse labial que supuestamente iba a durar horas e incluso me puse algo de rimel a prueba de agua, pues a parte de sudar, sabía que iba a llorar. 
La emoción e impaciencia fueron eternos.
Vinieron por mí, llegamos al lugar del concierto y esperamos en las filas para entrar.
Esperamos una eternidad para que empezaran las teloneras, que tocaban música bastante buena. Sus temas giraban alrededor del empoderamiento femenino, temas ecológicos e incluso sobre las 17 mujeres que fueron condenadas por aborto. Insisto, si de algo se trata el arte es de hacer al público sentir algo, me atrevo a decir que estas señoritas llevaron su mensaje al público.
Luego de otra espera, salió otra telonera, sola: Flor Villagra. Muy sencilla y humilde con su guitarra, pero me atrapó: cantaba un poquito de despecho, pero al menos yo sí me sentí identificada con el mensaje de su música. Fui de las pocas personas que le puso atención, porque aunque no era la artista principal y todos estuviésemos mal humorados del calor y la espera; todo artista merece que se le ponga atención y se le aplauda su esfuerzo (no cualquiera sube a un escenario).
Luego otra interminable espera, finalmente salió la bella Natalia Lafourcade. No puedo describir la euforia que sentí en todo mi ser cuando la vi. Abrió con el canto latino de "Vámonos Negrito", siguió con "Hasta la raíz" y "Lo que construimos": en estas dos últimas canciones sentía que se me salía el corazón, sentí que no podía con mis emociones, en esa última canción se me salió una lágrima (en realidad pensé que una vez empezara a llorar no iba a para, pero no pasó). No puedo describir lo lindo que fue ver a todos cantar con ella, con el corazón en la garganta, apoyados en los amigos todas esas sensaciones que alguna vez sentimos y que Natalia recoge en su obra. A medida avanzó el concierto, se fue introduciendo un ambiente un poco más animado, cantó algunas de las canciones de álbumes anteriores, ante las cuales solo pude rendirme al ritmo y la euforia: bailé y grité con mis amigas como pocas veces lo he hecho, vi a otros hacer lo mismo: fue maravilloso ver tanta gente moverse y tener ese nivel de energía al mismo tiempo. La energía subía más en algunas canciones que en otras, pero en general, era increíble. Aún así, el concierto iba a terminar rápido, pero la bella Natalia cedió ante las súplicas del público y recompensó la espera que habíamos pasado los salvadoreños que la amamos con unas cuantas más canciones de su más reciente álbum:  "¿Para qué sufrir'?", "Estoy lista" y "No más llorar" hicieron estallar al público. En especial la última canción, fue en verdad una explosión de emociones: me sentí plena, viva, en catarsis, curada, comprendida y feliz; y pude ver que las demás personas también experimentaban emociones similares. Una de mis más grandes y mejores amigas cantó esta canción conmigo, sentía el mensaje que ella también me mandaba: "vas a estar bien, todo pasa con el tiempo, no más llorar para vos" y es que la energía que surge cuando sentís el arte con las personas que querés es inigualable: sé que ese momento nos quedará a ambas en la memoria, de por vida. 
No quería que el concierto acabara jamás. Estaba rendida, pero quería que esta maravillosa artista siguiera en el escenario. Se despidió ante un público que se rehusaba a dejarla ir. 
Salí de ese lugar con el corazón contento, más contento de lo que había estado en meses. 
Fuimos por algo de comer con mis amigas y regresé a casa. Tenía calambres en los pies de estar parada y bailando toda la mañana y toda la noche; me dolía la garganta de tanto gritar, me dolía la espalda de estar parada esperando; me dolía el cuerpo en totalidad. Pero mi alma está en un estado sublime; y es que el arte es así: te cura y te llena el alma.
La euforia no me deja dormir. 
Ha sido la mejor noche de mi año y sin duda una de las mejores de mi vida entera. 
Gracias a la hermosa Natalia Lafourcade por regalarme una de las mejores memorias de mi vida. 

¡Basta!

Recuerdo que a los 10 años fui de excursión al Zoológico Nacional. Me sentí asquerosa y culpable de tener a esos pobres, enfermos y desnutridos animales como diversión y espectáculo. Lo detesté y desde ese día juré no volver a poner un pie en ese lugar, promesa que hasta la fecha, sigue en pie. 

Le animo a quién sea que pueda estar leyendo esto, que por favor, firme esta petición. Estos animales merecen ser tratados con amor y respeto. 


https://www.change.org/p/gobierno-de-el-salvador-cierre-del-zool%C3%B3gico-nacional?recruiter=324746140&utm_source=share_petition&utm_medium=facebook&utm_campaign=share_page&utm_term=des-lg-share_petition-custom_msg&recuruit_context=fb_share_mention_control

viernes, 1 de julio de 2016

Programa "Populista".

Recientemente, en El Salvador, se ha decidido implementar un programa social con el fin de brindar apoyo al sector juvenil que no estudia y no trabaja. 
Dejo los links del INJUVE y la página de Gobernación donde se habla un poco al respecto, por quien quiera buscar más información y generar su opinión. 


El debate alrededor de esta noticia no tardó en emerger. Por un lado, están las personas que defienden fervientemente el programa, con alusión a que estos jóvenes son tachados de "ninís" (ni trabaja, ni estudia" por elección), de vagos y holgazanes y que será este programa una oportunidad para brindar ayuda a las personas bajo esa etiqueta. Por otro lado, están las personas que indican que este programa no tiene sentido, que esos jóvenes no hacen algo porque simplemente no quieren y que ese dinero sería mejor invertido en otras cosas.

Al respecto hay demasiado que decir. En particular, yo no puedo posicionarme en una ni otra postura.
Iniciando con la segunda postura, puedo decir que es la más injusta: pues sutilmente deja entrever la fuerza de la etiqueta asignada a este grupo de personas. Y así esos jóvenes "ninís" no hacen algo porque es SU culpa, en esta concepción no es culpa de que estén en un sistema que perpetúa su condición, es su culpa nacer y seguir pobres, es culpa de ellos no estudiar, es culpa de ellos no tener oportunidades de trabajo por no estudiar. 
Creo que es importante hacer un análisis más profundo de la situación: en mi país es evidente la mala distribución de la riqueza, hay una cultura que dicta el no cuestionar lo que te tocó, el "agradecer que al menos vendés en el mercado" (donde claro, las pandillas te piden renta). Una cultura que dice que tengás varios hijos para que ellos te ayuden con el trabajo, niños que van a vivir en la pobreza, porque desde que tengan comprensión del lenguaje les van a decir "¿y vos, para qué estudias? Mejor trabaja para ayudarme con tus hermanos". Niños que en las escuelas públicas se sienten atacados e inseguros, por las pandillas, por los maestros y por el sistema educativo que los obliga a aprender a adaptarse a él (cuando debería ser lo contrario, según se establece el Plan Educativo a nivel nacional), que los obliga a aprenderse de memoria un montón de cosas que no pueden relacionar con su experiencia de vida, sumamente dura, en la mayoría de la población. Niños que desde que estaban en el vientre de su madre, no fueron bien alimentados y que en su vida quizá coman una tortilla con frijoles y si acaso tienen suerte, las autoridades de su escuela no se roben la comida que se designa para ellos. Niños que no van a tener un sistema nervioso bien desarrollado porque están desnutridos. Niños que no son estimulados en casa porque sus papás no pasan con ellos, debido a que trabajan todo el día, a que están en E.E.U.U., a que quizás sus papás no sepan que deben hacerlo. Niños que no pueden recibir educación especializada de acuerdo a sus necesidades (como debería de ser), porque los maestros se ven obligados a cumplir un plan de estudios que no está adaptado a las necesidades reales del niño salvadoreño de esa clase socioeconómica. Niños que en su camino a casa ven como asaltan en la calle, en el bus, en la parada; niños que viven en zonas controladas por las pandillas y que juegan a "rentear". Niños que ven como la extorsión es una manera de hacer dinero sencillo y que ven como sus padres se matan trabajando para seguir en la pobreza. Niños que el sistema educativo termina tachando de "problema" y que mejor se rinden y dejan de estudiar; siguen el consejo de sus papás y buscan empleo, solo para encontrar que no serán aceptados en ninguna parte. 
Esta es la historia de los "ninís" que no ven los que optan por la segunda postura. Seguramente, haya excepciones, pero esta es la regla. Es hora de aceptar que estamos en un sistema en el que el pobre va a seguir siendo pobre, aunque se finja que se le brindan herramientas para salir de esa pobreza. Esas frases de "naciste pobre, pero es tu decisión seguir siéndolo" son una vil mentira. Todo en el sistema está ideado para que te quedés justo donde estás. 
Así que, es un ejercicio NECESARIO el salir de nuestra visión de clase y ponernos en los zapatos de las clases más necesitadas, aquellas que no fueron a un colegio más o menos decente, que no tuvieron a sus padres consigo, que tienen que caminar horas para ir a la escuela, que van a la escuela a veces solo por su ración de leche (si es que se las dan)...

No obstante, también creo que es necesario considerar que el Plan recientemente lanzado sí tiene un tinte asistencialista y es de muy corto plazo, pues eventualmente se acabarán esos ingresos; aún así creo que es importante señalar que busca hacer algo por iniciar a reparar el problema, al menos en el corto plazo: es mejor que los jóvenes sigan este programa a que consideren unirse a las pandillas. Harán falta desarrollar más programas que sean orientados a brindar soluciones estables a largo plazo y que sean más sostenibles.

Y finalmente, quiero decir que sí, hay un millón de cosas más en las que se pudo haber invertido ese dinero, (la educación es siempre mi primera apuesta) pero ¿acaso no sucede lo mismo con todo el dinero desperdiciado en los viáticos y la paga de los diputados? Estas personas decidieron gastar dinero en letreros con luces, que ni siquiera muestran sus nombres completos y que cumplen exactamente la misma función que un letrero de papel o plástico, en lugar de dar ese dinero para la construcción de un par de escuelas, o para el incremento del salario a los maestros, o cualquier otro fin que sí pueda generar un cambio real en la vida de la población. 




miércoles, 15 de junio de 2016

Sí.


Este mundo

¿Seré yo la extraña? Lo dudo, no puedo ser la única.
Recientemente escribí sobre el atentado en Orlando y lo difícil que se me hizo ver noticias sobre este luego de ver capturas de pantalla de una víctima diciéndole a su madre que tenía miedo y que iba a morir. 
Hoy estaba en un restaurante de comida rápida y me levanté por un segundo de mi mesa, dejando mi comida sola. Cuando volví a la mesa, vi a tres niños acercándose a mi comida y se asustaron cuando me vieron. Los tres niños iban sucios, vestidos con ropa vieja y unos iban descalzos. Reconocí que querían tomar un poco de mi comida sin que yo me diera cuenta y que por eso se asustaron cuando llegué a mi mesa. Le di de mi comida a uno de ellos, la aceptó y salieron corriendo.

Sentí algo en el pecho y en el estómago. 
Era dolor.

Regresé a mi casa y no pude sacudirme esa sensación.
Recordé imágenes similares; ancianas hurgando basura para venderla o rescatar lo que se pudiera comer; recordé como de niña lloraba porque veía a otras niñas de mi edad desvelarse vendiendo chicles en la calle, sintiéndome culpable porque yo tenía comida y ellas no.

Eventualmente lloré, lloré amargamente por todos esos recuerdos, por todos los hechos que vinieron a mi cabeza.
Me abandoné en mi llanto, llena de impotencia sabiendo que no puedo salvar a todo el mundo. 
Me invadió la tristeza al saber que no puedo evitar:
las guerras
que Trump llegue a la presidencia, 
que todo el mundo siga contaminando la Tierra, 
que sigan ignorando el cambio climático, 
la corrupción en la política,
la trata de personas,
la violencia,
el machismo,
la pobreza,
el hambre,
la explotación, 
el desempleo, 
la extinción de varias especies animales,
la sequía a nivel mundial,
que hayan niños maltratados en sus casas o en orfanatos,
el maltrato a la comunidad LGBTI,
la discriminación,
la crisis económica
el racismo,
los asesinatos,
no puedo evitar la indiferencia de la gente ante todas esas cosas.

Eso me dolió en lo más profundo. 
Lloré por mi impotencia ante este mundo asqueroso que hemos construido.

Pero no puedo ser la única que se siente abrumada por esto, me niego a creerlo. 
Espero con toda la fe que tengo que allá afuera exista gente que de vez en cuando sienta dolor al ver estas cosas; porque puedo decir que ese dolor me recordó que aunque no puedo cambiar todo eso, puedo cambiar aunque sea una minúscula parte de alguno de esos problemas, que puedo transformar mi dolor en algo productivo que ayude a los demás. Me recordó que puedo actuar. 
Espero que todo aquel que sienta desesperanza ante el mundo en algún momento de su vida recuerde que puede hacer un cambio pequeño, pero un cambio a fin de cuentas. 

50.

Recientemente en las noticias aparece la matanza de 50 personas en un club gay en Orlando la madrugada del Domingo 12 de Junio. Y por supuesto las personas no tardaron en tomar un posición: unos pronunciándose a favor de dicha matanza, expresando que los homosexuales no son personas y que merecen morir; otros con toda la indignación de su alma poniéndose a favor de la comunidad LGBTI. 

Por mi parte, había podido leer sobre la masacre y tomar un posicionamiento diferente: ¿no es interesante como, con los actuales candidatos a la presidencia estadounidense, aparece un asesino perteneciente a otra cultura? ¿por qué la matanza de 50 personas en Orlando sí aparece en las noticias internacionales, pero no aparecen los asesinatos llevados a cabo en El Salvador, que sin duda alguna son más de 50 por semana? A veces soy muy de esas teorías de la conspiración, sí, creo que hay una agenda política detrás de ello.

Pero este post no va enfocado a mis creencias de la agenda política que pueda tener Estados Unidos y sus actuales o futuros dirigentes. Este post está enfocado en la humanidad. 

Cuando leía en las noticias sobre este acontecimiento, me sentía mal, pero era capaz de seguir leyendo. Fue hasta que encontré esta imagen (que no sé si es real o falsa o sacada de contexto) que paré. No pude más.

Fue viendo esta imagen que el suceso me inundó el corazón: ¡qué tristeza ser una madre o padre cuyo hijo está avisándole que va a morir, estar del otro lado de la pantalla y no poder hacer nada para salvarlo! Después de ver estas imágenes no pude leer más sobre la noticia, me dolió en el alma, me dolió en la humanidad.

Recordé que hay gente en este mundo que se atrevió a crear un hashtag que incita a matar a otro ser humano solo por ser homosexual. No lo concibo. No sé quiénes se creen que son. Estamos en pleno siglo XXI y no hemos logrado entender que no tenemos derecho sobre nadie. 

Quizás algunos salten de inmediato diciendo que su religión maldice a los homosexuales; pero esto mismo es una señal de que algunos se creen mejor que otros: ¿por qué tengo que obedecer yo la religión de alguien que no es la mía? ¿acaso no recuerdan que hay otras religiones que podrían tener otro punto de vista? ¿por qué su religión es la única que cuenta? Ser parte de una religión no implica ridiculizar y hacer como si no existieran las otras. Hasta donde yo sé, el cristianismo es una religión de amor. Y la biblia dice en más de una ocasión que hay que amar a tu prójimo. También menciona que "quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra"; así que, aún si estas personas fuesen pecadores ¿quiénes son los demás para señalarlos? ¿acaso no es Dios el único con autoridad para juzgarnos a todos? En fin, menciono esto porque obviamente es un punto importante a resaltar cuando se observa la situación, pero no es mi intención estudiar el debate religioso de este aspecto ni mucho menos ofender la religión de nadie. Desde mi religión procuro respetar las religiones de los demás. 

Retomando el tema y haciendo a un lado todo el aspecto religioso que pueda verse involucrado, resalto lo siguiente: seguimos creyendo que tenemos derechos sobre los demás. Cualquiera diría que las ideas que implantó Hitler hace tantos años sobre una raza superior, eran estúpidas y que es increíble cómo alguien pudo llegar a creerlas, reproducirlas y actuar en base a ellas. Pues creer que está bien asesinar a alguien únicamente por su orientación sexual es igual de estúpido, es creer que aquellos de orientación sexual "normal o superior" son los únicos que deben sobrevivir y que todos los demás, por ser inferiores deben morir. Ese paradigma ridículo de "si no estás conmigo, estás en mi contra" lo vemos en comentarios típicos como: "si defendés  a los maricones es porque vos sos uno". Insisto, estamos en el siglo XXI y seguimos teniendo pensamientos tan simplistas y burdos como estos. 

Solo puedo decir: ¡NO! Basta, no más ¿Cómo es posible que tengamos tecnologías tan avanzadas pero nuestro pensamiento sea cada vez más retrógrada? Obviamente la humanidad necesita estudiar historia todos los días, porque no aprendemos de nuestros errores antiguos. ¿Un ejemplo? Repito: Adolf Hitler el siglo anterior; siendo la reproducción (o algo similar) la elección de Donald Trump (y su plataforma racista, clasista y sexista) como candidato a la presidencia de uno de los países más importantes del mundo en 2016. 

Necesitamos más lecciones de respeto, de amor y fraternidad en las escuelas. Necesitamos dejar de dar motivos "extras" para respetar a los demás: dejar de inculcar a los niños eso de "respetar a los mayores", a los hombres esa ridiculez de "respeta a las mujeres porque tenés mamá, hija, hermana, etc", dejar atrás esas prácticas de hacerse el lindo con el jefe porque tiene poder pero ser una basura con los compañeros...insisto: NO. Es hora de enseñar a respetar al otro porque es un SER HUMANO, una PERSONA, un SER VIVIENTE.  

Es hora de enseñar a las personas que todos somos diferentes; que es imposible obligar al otro a ser como yo quiero que sea, porque jamás lo va a ser y que eso está bien. En el momento en que entendés que todos los demás son diferentes a ti, comprendés que eso no tiene porqué amenazarte, que podes seguir siendo tú, pensando y actuando como tú porque también sos diferente; sin que eso afecte al otro. Es ahí cuando comprendés que los demás son diferentes, pero que por eso son iguales a ti y que merecen el mismo respeto. 

Aún para aquellos que tocarán el tema de control de armas en E.E.U.U. (el cual sin duda es importante), porque el asesino compró legalmente dos armas antes del atentado, puedo decir que sí, lo hizo con dos armas de fuego; pero de igual manera lo hubiera hecho con arma blanca, con una bomba y pudo incluso tratar de incendiar el establecimiento sin necesidad alguna de un arma. Al final del día, sí, el instrumento es importante, pero la intención es lo esencial. Es la intención la que te lleva a tocar el arma, a iniciar el fuego ¿Y cuál es la intención? Matar al otro, porque no me parece lo que hace, porque el otro no es persona y por eso no lo respeto y por eso no me importa que muera.

Ya existen demasiados análisis desde el feminismo y otras corrientes similares que se pueden realizar sobre esta noticia, por lo que no tocaré ese aspecto en demasía. Solo pienso destacar que en nuestra cultura, si no respondes al modelo de masculinidad hegemónica, no tenés derecho a opinar, a actuar y en casos tan extremos como este, no tenés derecho a vivir.

Como menciono, creo que todos estos aspectos son importantes y es necesario tomarlos en cuenta y analizar la situación desde cada uno de ellos. Pero, para mí, se reduce al respeto. 
Creo que cualquier acto de violencia (física, verbal, sexual o de cualquier otro tipo) implica una falta de respeto. Implica no comprender que el otro es un ser vivo, que siente, que duele y que sufre; implica un interés nulo por la integridad de esa persona; implica no reconocerle como sujeto de derechos; implica no verle como un igual; implica creer que el otro es menos que yo, ergo, no importa como se sienta, porque lo más importante soy yo; implica creer que tengo derecho sobre el otro.

Si desde niños se nos enseñase a respetar al otro porque sí, porque lo merece, porque es un ser humano; creo que viviríamos en un mundo distinto. Si desde niños nos enseñaran que "mi derecho termina cuando inicia el de otra persona", aprenderíamos a respetar a los demás. Si se nos enseñase que todos somos diferentes y que eso está bien, aprenderíamos a convivir armónicamente con el pensamiento diferente del otro, sin que eso implique una amenaza para mí y para los que piensa igual que yo.

Esta masacre me duele en la humanidad y debería dolerle a la humanidad completa. Y así como nos debería doler esta masacre, deberían dolernos las víctimas de otras masacres que no aparecen en internet o en noticieros, las personas que mueren de hambre y sed, las personas que mueren de una enfermedad simple que no fue curada a tiempo por no tener acceso a una consulta médica, las personas que fueron y son maltratados por padres y familiares abusivos en sus hogares, las gente víctima de la trata de personas, las personas enterradas en cementerios clandestinos, las víctimas de guerras, las personas violadas sexualmente, las personas que fueron torturadas, las personas que son asesinadas a diario...

Todo eso debería dolernos en la humanidad, porque vemos sufrir y morir a nuestros hermanos todos los días y seguimos caminando felices en nuestras burbujas a nuestra destrucción, felices porque eso no nos afecta a nosotros, eso les afecta a los otros; porque no los respetamos ni les vemos como iguales, porque solo cuando es nuestro turno es importante y tenemos derecho a ser respetados.



domingo, 5 de junio de 2016

Día de lluvia.

Domingo. Llueve.
En mi mente es una combinación perfecta para recordarte.
Y es una excusa: no importa el día o el suceso, siempre hay algo que te trae de vuelta a mi cabeza.
Procuro no obsesionarme, dejo que tu recuerdo llegue a mi mente y luego me enfoco en algo más.

Hoy salí a uno de mis lugares favoritos con algunas de mis personas favoritas.
A lo largo del día, no dejaba de pensar cómo solías tomar mi mano, como solías hablarme, como me dejabas dormir en tu hombro mientras me abrazabas, como cuidabas de mí a donde sea que fuéramos.
Fue un día de eterna nostalgia.
Creí estar triste, pero me mentí, al parecer solo era nostalgia.

Me sorprendí a mí misma sonriendo al pensar en los buenos recuerdos,
al sentirlos como algo precioso, pero lejano. Los sentí parte de mi, de mi historia, pero no los sentí como parte del yo que soy ahora.
Me emocioné de ver cómo había pasado el tiempo y me tomó por sorpresa el hecho de que aunque tuviera tu recuerdo en todo el día, no podía evocarlo con claridad.
Tus rostro se desdibujaba en mi mente, la sensación de tu piel, el recuerdo de tu aroma son cosas que me costaba recordar, que fueron casi imposibles de recordar.
Se sintió bien, porque te sentí un poco más lejos y me sentí más mía.
Quizá haya una posibilidad de que mi mente no te recuerde bien porque es muy doloroso..
Aunque conociéndome bien, me inclino más por la versión que me dice que estoy mejor.

Ellos.


miércoles, 1 de junio de 2016

Lista de canciones a escuchar cuando estás triste

Esto me sirve a mí, pero también lleva la esperanza de que le sirva a alguien más, si algún día a alguien se le ocurre leer este blog :)
Las disculpas del caso por el gusto musical ecléctico.

COLDPLAY
-The hardest part
-The scientist
-Fix you
-Hurst like heaven
-Princess of china
-Atlas 
-A message
-Charlie Brown
-Clocks

Natalia Lafourcade
-Todo el álbum de hasta la raíz

Carla Morrison
-Dejenme llorar
-Tu orgullo

Alejandro Sanz
-El aprendiz
-Te lo agradezco pero no 
-Amiga mía
-Corazón partío

Ed Sheeran
-UNI
-Don't
-I'm a mess
-One 
-Photograph
-Drunk
-Bloodstream

Tove Lo
-Stay high

Evanescence
-Sweet sacrifice
-Bring me to life

Taylor Swift
-Trouble
-All too well
-Last kiss
-We're never getting back together


Allá afuera.






Hoy, encontré este artículo en Facebook, que me recordó que es importante salir de nuestra burbuja. Es terrorífico. Es una bestialidad y es increíble que en pleno siglo XXI, con tantos avances tecnológicos sigamos anclados en ideologías arcaicas y de pensamiento básico.

Este es el link de la historia: https://www.facebook.com/lasonialazo/photos/a.1700181926881383.1073741831.1699904993575743/1776022159297359/?type=3&theater

Por si acaso no se puede leer ahí, lo dejo acá. El texto está justo como aparece en la publicación de Facebook.




"Texto por Zuleika Esnal:

"Violaron entre 30 "hombres" a una piba de la edad de mi sobrina. Un año más,ponele.
Treinta; aunque no es seguro. Ella contó 28 pero antes de quedar inconsciente le pareció escuchar a uno gritando "Somos 33!!!!". O treinta y ocho. No recuerda.
Dice que cree que la drogaron porque no podía moverse, que se reían de ella y que pensó que iba a morir.
Dice que el alma duele más que la vejiga destrozada y es más difícil de sanar. Dice que se baña todo el tiempo, todo el día. Que siente culpa aunque no sabe bien de qué. Y que sueña que le sale basura de los ojos y la boca. Dice que no entiende.
Lo primero que preguntó la policía fue si alguna vez había estado en una orgía.
16 años tiene.
Lo segundo, que por qué estaba donde estaba.
Estaba donde estaba porque la drogaron,y así, DROGADA, fue llevada a una casa abandonada. La violaban de a dos, para hacer más rápido. Algunos repetían. Como si fuera un plato de comida. 16 años tiene.
Dice que no sabe si quiere cumplir diecisiete. Dice que para qué.
Vi la foto de uno de esos hombres,con la boca abierta y la lengua afuera al lado de la vagina sangrando de esta chica de la edad de mi sobrina.
Pensé en mí misma cuando a los quince, volviendo del colegio un tipo me siguió dos cuadras con la pija afuera.
Pensé en mí misma a los 21, volviendo en tren desde Moreno y un pibe se m asturbaba en el asiento de al lado se bajó riéndose cuando empecé a gritar. Recuerdo que vi el asiento manchado y vomité. Lo mío no fue nada. Algunas pesadillas de vez en cuando.
16 años tiene.
La encontraron deambulando, como ida, desorientada y sangrando.
Dice que tiene vergüenza. Y que no sabe por que.
Yo creo que tiene vergüenza porque es lo primero que aprendemos. Lo que nos hacen creer.
Que si la pollera era corta, BANCATELA.
Te emborrachaste, BANCATELA.
Te gusta coger pero no quieres que te violen? Estas loca? BANCATELA
Te gusta andar sola de noche? BANCATELA.
Te pones a hablar con cualquiera?BANCATELA
BANCATELA.
BANCATELA.
BANCATELA.
Vivimos en un mundo donde denunciar una violación se convierte en otra violación peor. Porque el que debería protegerte te llama puta aunque no lo diga. Cuestiona tu ropa tus gustos tus horarios.
Cuestiona tu cuerpo. Tus hábitos, tu concha.
NO SEÑORES.
Lo que deberíamos cuestionar es la clase de hombres de mierda que estamos criando como sociedad. De esos que agarran una mina y se la pasan entre todos como si fuera una botella de cerveza hasta que ya no queda nada. O sí. Quedan los restos. Y a ver que hacemos con eso. Se lo debemos. A esta piba. Y A todas las demás. A cada hija, a cada amiga . A cada mujer . Porque pudo ser cualquiera de nosotras. Y puede volver a ser.""




¿Cómo es posible que nuestro mundo, donde cada tantos meses hay un nuevo iPhone, hay una nueva aplicación, donde la tecnología avanza cada segundo; siga existiendo un pensamiento tan retrógrada, que te hace creer que sos capaz de poseer a la otra persona, que no te deja ver que el otro es un SUJETO con derechos?

Ese pensamiento de "respetar a la mujer porque tenés madre, hermana, hija, etc" tiene la intención bondadosa de pedir respeto; pero lo pide solo porque hace que la persona que lo lee se vea implicada. Es decir, si acaso sos una persona que no tiene madre, hijas, hermanas, tías, sobrinas o lo que querrás, no tenés que respetar a las mujeres. NO.

Eso no es así.

¿Por qué no respetas a la mujer por el simple hecho de que es un ser humano? ¿necesitas una razón más que esa? Pues porque es un SER VIVIENTE. Listo, no hay más. No debería existir una razón más allá de entender que el otro es un ser que siente, que sufre, que tiene derechos sobre los cuales no tenés ninguna autoridad.


No solo es triste, sino indignante ver como una adolescente fue arrebatada de una decisión importante en su vida, de una decisión íntima, que le fue arrancado su derecho a decidir sobre su cuerpo, no solo por una, sino por más de treinta personas; que se le uso como un juguete, como entretenimiento o diversión.


Fuera de todo el fenómeno complejo del machismo que está tras este acto bestial, puedo decir una pequeña propuesta, que quizás solo sea un comienzo minúsculo; pero que podría ser un avance:

¿y si enseñamos a las personas desde pequeñas, que hay que respetar al otro no por ser mayor, no por ser mujer, no por ser hombre o por ser niño, sino por el simple hecho de ser personas? ¿qué tal si le enseñamos a las nuevas generaciones -y por qué no a las actuales- a respetar al otro porque es un ser viviente?

Finalizo con una frase que algunos años escuché en mi colegio: "Mi derecho acaba cuando inicia el de otra persona".

miércoles, 25 de mayo de 2016

Reflexiones de medianoche: Palomas Blancas de Natalia Lafourcade.

"Te pido que no se vayan de mi las palomas blancas, la fuerza que hay en sus alas..."
Te pido paz, te pido serenidad y la fuerza con la que ambas me empujan. Así voy a volar como ellas, voy a flotar en el cielo y voy a sentirme plena y libre.

"Tierra abrazame, abrazame con tu luz"
Tierra tragame, llevame y engüíme, hacelo cuando soy una miseria, porque soy la sombra de lo que un tiempo fui. Pero también, abrazame, besame y subime al punto más alto que tengas, llevame a ver el fondo del mar y a conocer a la gente linda del mundo, porque soy feliz, porque en la cima del mundo quiero irradiar y contagiar a los demás con mi alegría y seguirme contagiando de la misma.

Citas tomadas de la canción Palomas Blancas, de la bella Natalia Lafourcade.
Lo que genera la música de esta mujer no tiene fin, arte en su sentido más puro.

lunes, 16 de mayo de 2016

Pasan los días

Siento que no sé, no sé nada:
la vida definitivamente no es lo que era,
él no es quien yo pensaba,
el amor no es como yo creía,
la representación y vivencia que tenía de la tristeza hasta este momento es ridícula y risible comparado con lo que siento
 y, ciertamente, yo no soy quien creía.
Estoy triste, vivo un duelo; pero muy dentro de mí soy feliz.

Y es que soy feliz porque sé que fue lo mejor.
También porque ahora me sé más fuerte
porque he recordado que estamos solos en esta vida y que es maravilloso ser tu propio mejor amigo.
Me abrazo y me consuelo en las madrugadas en las que le pienso y extraño
y entonces recuerdo que viví antes de él y que lo seguiré haciendo.

Me emociona que ya haya pasado el tiempo,
me alegro con la idea de que los días pasen
y se hagan semanas y se vuelvan meses...
y es que el tiempo se ha vuelto también mi amigo:
a veces nos peleamos porque no pasa tan rápido como yo quiero
pero me reconcilio con él cuando siento como me cura el ser.

Y aunque esté triste, ese ser es feliz.
No, en estos momentos, ser no es igual a estar.
Estoy triste, por ahora, por un tiempo, aunque a veces se sienta infinito... pero soy feliz.
Porque para distraerme del dolor me entretengo en las pequeñas insignificancias de la vida,
porque sigo siendo yo.

domingo, 24 de abril de 2016

Está de moda ser feminista

Hay un montón de modas actualmente, muchas de ellas son molestas, pero en este apartado me dedico especialmente a una: el feminismo como moda.
Mi bello país, suele ser educado para el fanatismo: amamos idolatrar algo solo porque sí y ante cualquier crítica a ese algo que amamos, todos se exasperan y se molestan, sin detenerse cinco segundos a considerar y analizar la crítica que ha sido hecha.
Y así, tenemos que de un día al otro, está de moda ser feminista e ir contra el machismo. No me malentiendan; me alegro que el feminismo se expanda y las personas sean más conscientes de la cultura patriarcal salvadoreña y latina; pero lo triste es que la mayoría de personas que critican el machismo y se autoproclaman como feministas suelen no saber qué responder a dos preguntas sencillas: ¿qué es el machismo? ¿qué es el feminismo?
Y confunden estos conceptos importantes, creyendo que el machismo es algo que los hombres hacen para molestar a las mujeres a propósito y que el feminismo consiste básicamente en proclamar a las mujeres como lo mejor de este mundo y menospreciar a los hombres.
Es triste que las personas no logren entender que el machismo es un sistema de pensamiento, de acciones perpetuado a través de la cultura, que es tan sutil que es poco visible la mayor parte del tiempo. Estas, suelen ser las mismas personas que no saben que el feminismo pugna por la equidad de género, que logra aceptar como iguales a todos los géneros.
Así, he encontrado por el internet personas que se denominan "feministas" pero que etiquetan de "zorra" a otra mujer por usar una falda corta; que insiste en que un grupo conformado solo por mujeres es un grupo de mujeres "solas" y que considera graciosas las imágenes llenas de micromachismos, porque son incapaces de verlos.
No suelo criticar tanto sin proponer; mi propuesta es: INFORMÉMONOS. Aprendamos a cuestionar las situaciones y fenómenos que damos por sentado, busquemos educarnos a nosotros mismos.


La imagen es un breve ejemplo de un micromachismo: ¿por qué un hombre asustado de los números y las matemáticas es igual a una mujer? ¿por qué un hombre que no quiso estudiar ingeniería es igual a una mujer? ¿por qué se asume que la mujer SIEMPRE va a tener miedo de las matemáticas y los números? Suena exagerado, pero este tipo de pensamiento es el que hace que las personas etiqueten con un acento peyorativo a las mujeres que estudian ingeniería como "machas" y a los hombres que hacen artes como "maricas".

sábado, 23 de abril de 2016

Fue hoy

A veces, las personas dicen que si hubieran sabido que la última vez que iban a ver a una persona iba a ser la última, le habrían dicho todas las cosas que pudieron; le recordarían que los amaban y que los van a extrañar mucho.
Pues yo me adelanté.
En el momento en que entendí que todo había acabado, dije que todo lo que pude, todo lo que sentía. Porque sabía que cuando te viera la última vez, no iba a poder decirte todas esas cosas.
Y aún así, siento que me quedó demasiado por decir.
No me arrepiento de nada. Yo soy yo y tu sos tú. Necios, insistentes y quizás egoístas.
Aún con mi abominable forma de ser, pude amarte hasta límites que no conocía y tú me amaste por la mayoría del tiempo casi de la misma forma.
Gracias por las andanzas, ojos lindos.
Fueron buenas aventuras, descubrí el mundo y me descubrí a mí misma a tu lado.
Siempre creí que ibas a ser mi compañero de aventuras permanente y parece que solo fuimos una parada, una estación en la vida del otro. Y está bien: ¡cuánto te disfrute!.
Fue hoy la última vez que pude abrazarte como si no me importara nada más en el mundo, fue tristemente sublime saber que los brazos que me sostenían mientras lloraba eran los únicos que podían curar mis males y que simultáneamente, eran la causa de los mismos.
Me embriagué con tu aroma lo más que pude, me hipnoticé una última vez en tus ojos, total, era la última vez que lo tenía permitido; disfrute por última vez la sensación de tu piel contra la mía, recorrí mi mano por tu cabello como siempre lo hice y te besé aunque fuera triste y no me importó, tenía que hacerlo una última vez.
Te animé, te recordé que te amo y que vas a estar bien, que quizás algún día en la vida nos encontremos como amigos.
Ambos nos deleitamos en la dulce tristeza de saber que era la última vez.
Caminamos de la mano, me cargaste, no me soltaste en todo el camino, redujimos la marcha cuando estábamos cerca de mi destino.
Nos separamos abrazándonos, con un beso, sosteniendo la mano del otro hasta que la distancia las separó.
Te observé irte por última vez y volviste a verme. Fue tierno.
Fue lo último.
Fue hoy.

jueves, 21 de abril de 2016

Ya.

¡Cómo te voy a extrañar!
No ha pasado ni un día y ya me duele imaginarme sin mirar tus ojos, sin oír tu voz...
Ya extraño tu aroma y ansío recorrer mi mano por tu cabello una vez más
Va a ser difícil olvidar como se sentía mi piel sobre la tuya
Y se me rompe el corazón al saber que tus labios ya no van a volver a formar una sonrisa sobre los míos
Que ya no van a tocar con adoración mi mano
Pero he de reconocer que no estás, que te has ido y que te fuiste desde antes que yo me diera cuenta
Todo se había ido al carajo y yo estaba ciega, incapaz de poder visualizarlo.
Fui tuya así como fuiste mío.
Y aún me cuesta entender que ya desde hace mucho no sos mío, que no importa lo que haga, yo sigo siendo tuya y a vos ya no te importa.
Aunque siempre vamos a ser del otro, ya jamás como antes, pero nos llevamos los buenos momentos y las lecciones aprendidas del otro.
Se quedan conmigo los momentos de euforia y libertad a tu lado, más demasiadas otras cosas que no caben en este espacio y que aún pesan en mi alma.
Gracias por las andanzas, amor mío. Gracias por los momentos que hicieron que la tristeza de estos meses valiera la pena, porque por un largo tiempo, valieron la alegría.

sábado, 26 de marzo de 2016

Se va

Quiero decirte tantas cosas... quisiera que pudieras leer mi mente por solo un momento, que sintieras todo lo que yo siento.
Te escribo y borro todo de una vez, porque quiero negarme a mí misma que esto me hace mal, quiero decirme que esto me hace fuerte (y es así) y que solo debo enfocarme en eso. He dejado de llorar, aunque siento que si no mantengo ocupada mi cabeza, es lo primero que haré.
No hay forma alguna que comprendas esta desesperación... esta sed.
No te podes hacer a la idea de cómo quiero tus labios y cuánto deseo tus brazos envolviéndome, siempre siendo mi lugar seguro, de paz.
Ahora siento que ya no sos vos, porque el vos de antes estaba enamorado de mí. Solo conocí a esa versión. 
Me cuesta adaptarme al nuevo vos, quizás al verdadero vos, el que es igual que todos los demás: el que ve en mí una amiga, un apoyo incondicional... el que no me ve como algo maravilloso... el que simplemente no me ve.
Porque ya no lo haces. 
Ya no me ves.
Puedo decirlo: antes, lograba ver esas chispas o esos brillitos que la gente siempre dice que tenemos cuando estamos enamorados de alguien, tenías esa mirada especial cuando me veías. 
Me sostenías con dulzura, con delicadeza y con amor. 
Soy feliz sabiendo que soy tu amiga, pero me duele saber que, aunque te lo sigas negando, ya no soy tu compañera, ya no soy aquella de la que estabas ciegamente enamorado.
Y es ahora cuando lo veo, porque yo siento como haces que me desenamore de vos, poco a poco. 
Te alejaste de mí y trato de recuperarte, pero no querés ser recuperado. Y entonces entiendo que hay poco o nada que hacer, pierdo el encanto, no se va el amor por vos, aunque sí el enamoramiento.
Y eso es algo que no quiero.
Quiero estar con alguien sobre quien me sienta apasionada, alguien que se sienta igual por mí.
No sé cuanto tiempo más va a pasar.
No sé qué va a pasar.
Te quiero de vuelta, NOS quiero de vuelta. Pero eso ya parece algo lejano. 
No podemos ser los de antes y me dejaste preparada para partir. 
Se va al carajo todo. 
Y solo me queda esperar. 

lunes, 14 de marzo de 2016

El juego de la flor

No sé qué más escribirte.
He estado tan ciega, tan enamorada que no me había dado cuenta: no sos mi ideal.
Claro, antes de todo creí que lo eras.

Mi maldito problema es que por momentos, abro los ojos y veo que no estás del todo, que tenés deseos de estar, pero ahora entiendo que la intención no basta.
Las acciones son contundentes. Es lo único contundente en la historia de la humanidad.

En el sentido contrario, mi problema es que probablemente sigo tan enamorada como siempre y que no me importe que no seas mi ideal.
Y es que por momentos tus abrazos, tu olor, tu cabello,
tu tacto tímido, tus ojos me indican que me querés.
Las emociones no son contundentes, son lo más cambiante en la historia de la humanidad.

Y entonces, en mi cabeza, hago ese juego odioso y cursi de arrancar una flor y uno a uno arrancarle sus pétalos; por un lado afirmando y por el otro preguntando: ¿me quiere? ¿No me quiere? Y agrego: ¿por cuánto tiempo me quiere?

"Eso es así..."

Cuántas cosas hay afuera de mis cuatro paredes.
Todos los días, al despertar, me quedo unos minutos en cama, preguntándome cómo voy a sobrevivir en día con tantas cosas por hacer y personas que tratar. Tomo un respiro y decido salir al mundo.

No voy a dar una lectura optimista, tampoco una pesimista. Sólo puedo decir que la vida está allá afuera, pasando. Que aunque te cueste salir de la cama, vale la pena y la alegría el salir a vivirla.

Las cosas malas te dan lecciones, te dejan ser el niño berrinchudo que merece mimos para sentirse mejor, te deja sacar lo malo que llevas dentro, te obliga a reflexionar, te hacen ver que hay días mejores que otros y que por ello es bueno aprovecharlos.

Las flores, el sol, los perros, el arte, un abrazo de alguien a quien querés, el saludo de alguien atractivo, hacer el amor, bailar porque se te da la gana, reirte de tonterías, son los pequeños placeres de la vida, por esos momentos se te llena el alma, son los que te dan soporte en los malos días, son los momentos por los que te levantas en la mañana.

Quizás si haya algo de optimista en esto. El quid de la cuestión es: sí, hay días buenos y siempre es genial aprovecharlos. Pero ¿y por qué no aprovechar los días malos? Sí, a veces necesitas revolcarte en la tristeza e inhalar la melancolía, porque una vez tocaste fondo, sólo podes ir a un lugar: arriba. Esos momentos te obligan a seguir.

Al final de todo, si tuviste un buen día vas a ir feliz a dormir, si tuviste un mal día vas a estar feliz de que termine. Y al pasar el tiempo, es probable que veas con alegría los momentos buenos y con orgullo los momentos malos. Pero ¿como vas a mirar con alegría y orgullo tu vida, si te quedas en cama, encerrado en esas cuatro paredes? No vas a tener una vida que recordar.
Salí y viví.

viernes, 11 de marzo de 2016

Diferente

Hago mi mejor esfuerzo por dejarlo ir,
por fingir que no lo noto.
Te vas.
Aunque yo siga tratando, tú te vas.
No sé qué va a pasar
Dicen que el tiempo es el mejor consejero
La verdad es que no siempre es así.
Nada es igual y quizás yo esté equivocada creyendo que todo volverá a ser como antes.
En mis ganas locas de quererte
me sigo fingiendo que un día vas a volver
aunque ni si quiera yo sé si yo he regresado.
Algo pasará.
Yo tampoco soy la misma: me sé más fuerte,
más resistente y me amo más.
Quizás el tiempo a veces sirva.

jueves, 10 de marzo de 2016

Voy a cambiar de estación

Nada es como esperaba.
Ni vos ni yo somos los mismos.
Ni el nosotros que éramos es igual.
Guardo la ilusión de que esto siga,
pero no puedo engañarme.
Algo se quebró.
Todo cambió.
Seguís distante y quizás yo siga tu camino.
Ahora descubrí que merezco más de lo que pensaba,
no sé si me quede si solo yo pongo de mi parte.
Sé que te quiero,
pero ahora sé que quizás me tenga que querer más yo.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Est-ce que tu m'aimes?



¡PEDAZO DE OBRA DE ARTE LO QUE HA CONSTRUIDO ESTA MUJER!
Para mí, prueba una vez más de como el arte nos ayuda a sobrellevar las cosas de la vida y de cómo, de todas las diversas experiencias de la vida, podemos hacer arte maravilloso.
Todo el álbum de Natalia me ha ayudado a sobrellevar la crisis emocional de este momento.
Genia total.

lunes, 29 de febrero de 2016

Quiero volver


Quiero volver a vos
y que volvas a mí...
pero más que nada
quiero volver a ser yo;
quiero ser yo antes y después de vos
porque puede que seas 
-o quizás hayas sido- mucho;
pero no me puedo permitir que seas todo.

Adultos mayores

Recientemente escribí que, junto con el arte, la mejor cura para el desamor o la tristeza es dar amor a otros.
Desde hace menos de una semana estoy en una crisis emocional por la que nunca había pasado, estoy acostumbrada a la cosas y personas (determinadas) que me lastiman; pero nunca me había sucedido esto.
Por suerte, cuento con personas maravillosas a mi alrededor, que no tardaron ni un minuto en brindarme su apoyo, su ayuda y más importante: su cariño.
Una de estas personas me recordó que siempre es bueno brindar amor al otro. Así que me llevó a un asilo el domingo por la mañana, debo de admitir que fue un día maravilloso. 
Los vi reirse, algunos actuar como mis padres, otros actuar como mis primitas, a otros los vi contando su vida, o jugando lotería. Sentí que estas personas estaban tan contentas con tan poco, estaban tan dispuestas a reír y tenían tantas ganas de ser escuchadas que podría ser un crimen quedarme llorando en cama, mientras estas personas quisieran tener la oportunidad de volver a vivir su juventud y salir a disfrutar la vida.
Y solo me queda decir que la gente que me cuidó (y cuida) estos días tristes, me dio el mejor regalo: poder llevarle amor y alegría a los adultos mayores. 

Complicado...

Siempre he escuchado que el amor es "complicado".
Jamás creí en eso. Siempre fui creyente de que el amor debería ser fácil, tranquilo, que la persona que amas debería ayudarte en tus problemas, no ser la razón de ellos.

Aún me cuesta entender que eso no es así. De hecho, mientras más veo, más me doy cuenta que las relaciones amorosas son las que más trabajo y cuidado necesitan. Es difícil no caer en rutinas, complacer al otro, modificar los errores pero seguir siendo uno mismo. 

Pero entiendo que al final del día, si de verdad querés a la otra persona, no dudas ni un segundo en mejorar y trabajar en tu relación con tal de estar junto a él o ella. 

viernes, 26 de febrero de 2016

V sans G

Te perdí.
Pasé momentos creyendo que no llegaría este día infame.
Cuanta era la ilusión.
Creí que mi amor era suficiente o que yo era suficiente.
Obviamente no es así.
En este momento no sé qué es lo que más me duele: el que te me escapes entre los dedos, el que yo te haga mal o el descubrirme a mí misma como mala para amar.

No tengo la menor idea de si pensas regresar o no.
Cuánto deseo que te quedes.
Quisiera que me amarás tal y como soy.
Obviamente no es así.
Quizás también eso me duele: descubrir que mi temor es fundamentado y que no se puede amar a alguien como yo.

Quiero que pare este río de lágrimas.
Que esta sensación horrible en mi pecho y estómago desaparezcan.
Quiero que me laven el cerebro y me borren tu recuerdo, que arranquen la tristeza de una.
Quiero correr, por primera vez en mi vida quiero correr lo más lejos posible, porque mis sueños más infantiles dicen que si me alejo, el dolor y tu recuerdo también se van.

No me dieron las palabras, ni la boca ni la garganta para decirte todo lo que hubiera querido.
No me sirvió tanto la nariz para absorber tu aroma.
No me dio tiempo para decirte todo lo que te amo.
Las lágrimas no me dejaron perderme en las piedras preciosas que tenés por ojos.
Y ni una eternidad me bastaría para que estar en tus brazos fuera suficiente.

De todas las cosas que te pedí, en este momento me doy cuenta que lo único que quiero sos vos.
Como desearía estar enojada con vos, sólo para dejar de llorar y para amarte un poco menos y que este dolor fuera más leve.
Inocentemente, desearía que me hubieras engañado con alguien más, que estuviera en mí la decisión de quedarse, para tenerte conmigo.

Para mí infortunio, no soy perfecta.
Y no sabes todo lo que hubiera querido serlo, para que no me dejases. Para que aún me quisieras como antes.
Me creí perfecta para ti.
Obviamente me equivoqué.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Amor para el desamor

Mi remedio inmediato para un alma en penas es el arte. Nada de llena y te succiona lo que llevas señor como el arte. Te regodeas en tu miseria, te revolcas en el dolor para hacer algo nuevo, no necesariamente hermoso o sublime, pero algo que le suscite a alguien más una emoción.

Aún así, he encontrado otro remedio maravilloso: amar. Como todo lo que escribo, sí, es un cliché. No obstante, es innegable lo lleno que se siente el espíritu de saber que podés ayudar a alguien más. Porque, con "amar" no me refiero a sólo decirle a los demás que los querés, sí no que implica darles una parte de tu tiempo y de tu mente (cosas valiosísimas) para ayudarle y acompañarle, mejorar por un ratito su vida. Juro que es reconfortante saber que tu ayuda y tu compañía es valorada, pero más sanador es ver al otro feliz, o al menos en un mejor estado que cuando lo encontraste.
Pocas cosas hay tan curativas como una auténtica sonrisa...
Amar al otro te obliga a ver que quizás tu tristeza no se debe a una fuente tan grave o tan grande... Te sirve para darte cuenta que hay mejores y más valiosas cosas en las que podes emplear el tiempo.

jueves, 14 de enero de 2016

#22

No, la entrada no es mi post número 22. Es porque hoy, 14 de enero del 2016, cumplo 22 años de edad.
Jamás he sido fanática de mis cumpleaños y sucede que, cuando las personas me preguntan por qué, suelo decir que no me agrada la atención centrada solo en mí, a parte del hecho que siempre sucede algo malo en mis cumpleaños. Sin embargo, siempre siento que hay algo más detrás de esto, No los disfruto porque no me siento merecedora de la atención... supongo que de niña tuve expectativas tan "altas" que nunca fueron cumplidas, que simplemente decidí darme por vencida y odiar esta fecha por siempre. En esta ocasión hay aún más que ello: mi familia pasa por un largo periodo (ya van más de dos años) de escasez económica... no tengo la mejor relación del mundo con mi padre y la verdad es que jamás sería capaz de decirle todo lo que pienso y siento, porque lo rompería por completo. A parte de esto, creo que he entrado en un estadio de cambios muy extraño.... a veces adoro la persona intensa y que habla lo que piensa; mientras que otras deseo volver a ser esa niña que deseaba caerles bien a todos y que se esforzaba por encontrar buenas cualidades en los demás. Siendo honesta, a veces me amo, pero hay otras veces que me odio. Creo que ese conflicto resurge con más fuerza cada cumpleaños: si me odio ¿por qué celebrar que nací?; pero si me quiero ¿por que no hacerlo? Por días me siento merecedora de tantas cosas y de tanta atención de los demás; mientras que otros días solo quiero desaparecer, porque siento que a nadie le importaría y que eso estaría bien.

Todo esto es solo divagación estúpida, pero necesito sacar esto. A veces ver tus imágenes mentales y tus sentimientos (o algo parecido a ellos) reflejados en palabras te da claridad. 
Por el momento, puedo decir que sí agradezco a Dios y a la vida por el camino que me han traído... sé que soy afortunada porque estoy sana, tengo una familia, estudio (más o menos) lo que quiero, tengo una pasión en la vida, tengo una pareja que me quiere y a quien yo quiero... y porque sé que la vida está ahí afuera, aunque a veces me olvide de salir a encontrarla.

Este es un escrito sin inicio ni final... mejor dicho sin estructura... y así es como me he estado sintiendo. Últimamente solo floto por ahí... evito las emociones porque podría quebrarme yo también y ya estoy harta de ello. 

Que los 22 vengan. No sé si estoy lista para enfrentar otro nuevo año, pero estoy determinada a ser una mejor persona. Estoy enfocada en ayudar a los demás a solucionar los problemas de los que se quejan que a solo quejarme de mis problemas. Estoy dispuesta a volver a querer confiar en los demás, pero a darme mi lugar siempre. Estoy determinada a seguir explorándome y descubriéndome... total, tal vez termine enamorándome de mí misma de una vez por todas.