miércoles, 24 de febrero de 2016

Amor para el desamor

Mi remedio inmediato para un alma en penas es el arte. Nada de llena y te succiona lo que llevas señor como el arte. Te regodeas en tu miseria, te revolcas en el dolor para hacer algo nuevo, no necesariamente hermoso o sublime, pero algo que le suscite a alguien más una emoción.

Aún así, he encontrado otro remedio maravilloso: amar. Como todo lo que escribo, sí, es un cliché. No obstante, es innegable lo lleno que se siente el espíritu de saber que podés ayudar a alguien más. Porque, con "amar" no me refiero a sólo decirle a los demás que los querés, sí no que implica darles una parte de tu tiempo y de tu mente (cosas valiosísimas) para ayudarle y acompañarle, mejorar por un ratito su vida. Juro que es reconfortante saber que tu ayuda y tu compañía es valorada, pero más sanador es ver al otro feliz, o al menos en un mejor estado que cuando lo encontraste.
Pocas cosas hay tan curativas como una auténtica sonrisa...
Amar al otro te obliga a ver que quizás tu tristeza no se debe a una fuente tan grave o tan grande... Te sirve para darte cuenta que hay mejores y más valiosas cosas en las que podes emplear el tiempo.

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