miércoles, 15 de junio de 2016
Este mundo
¿Seré yo la extraña? Lo dudo, no puedo ser la única.
Recientemente escribí sobre el atentado en Orlando y lo difícil que se me hizo ver noticias sobre este luego de ver capturas de pantalla de una víctima diciéndole a su madre que tenía miedo y que iba a morir.
Hoy estaba en un restaurante de comida rápida y me levanté por un segundo de mi mesa, dejando mi comida sola. Cuando volví a la mesa, vi a tres niños acercándose a mi comida y se asustaron cuando me vieron. Los tres niños iban sucios, vestidos con ropa vieja y unos iban descalzos. Reconocí que querían tomar un poco de mi comida sin que yo me diera cuenta y que por eso se asustaron cuando llegué a mi mesa. Le di de mi comida a uno de ellos, la aceptó y salieron corriendo.
Sentí algo en el pecho y en el estómago.
Era dolor.
Regresé a mi casa y no pude sacudirme esa sensación.
Recordé imágenes similares; ancianas hurgando basura para venderla o rescatar lo que se pudiera comer; recordé como de niña lloraba porque veía a otras niñas de mi edad desvelarse vendiendo chicles en la calle, sintiéndome culpable porque yo tenía comida y ellas no.
Eventualmente lloré, lloré amargamente por todos esos recuerdos, por todos los hechos que vinieron a mi cabeza.
Me abandoné en mi llanto, llena de impotencia sabiendo que no puedo salvar a todo el mundo.
Me invadió la tristeza al saber que no puedo evitar:
las guerras
que Trump llegue a la presidencia,
que todo el mundo siga contaminando la Tierra,
que sigan ignorando el cambio climático,
la corrupción en la política,
la trata de personas,
la violencia,
el machismo,
la pobreza,
el hambre,
la explotación,
el desempleo,
la extinción de varias especies animales,
la sequía a nivel mundial,
que hayan niños maltratados en sus casas o en orfanatos,
el maltrato a la comunidad LGBTI,
la discriminación,
la crisis económica
el racismo,
los asesinatos,
no puedo evitar la indiferencia de la gente ante todas esas cosas.
Eso me dolió en lo más profundo.
Lloré por mi impotencia ante este mundo asqueroso que hemos construido.
Pero no puedo ser la única que se siente abrumada por esto, me niego a creerlo.
Espero con toda la fe que tengo que allá afuera exista gente que de vez en cuando sienta dolor al ver estas cosas; porque puedo decir que ese dolor me recordó que aunque no puedo cambiar todo eso, puedo cambiar aunque sea una minúscula parte de alguno de esos problemas, que puedo transformar mi dolor en algo productivo que ayude a los demás. Me recordó que puedo actuar.
Espero que todo aquel que sienta desesperanza ante el mundo en algún momento de su vida recuerde que puede hacer un cambio pequeño, pero un cambio a fin de cuentas.
50.
Recientemente en las noticias aparece la matanza de 50 personas en un club gay en Orlando la madrugada del Domingo 12 de Junio. Y por supuesto las personas no tardaron en tomar un posición: unos pronunciándose a favor de dicha matanza, expresando que los homosexuales no son personas y que merecen morir; otros con toda la indignación de su alma poniéndose a favor de la comunidad LGBTI.
Por mi parte, había podido leer sobre la masacre y tomar un posicionamiento diferente: ¿no es interesante como, con los actuales candidatos a la presidencia estadounidense, aparece un asesino perteneciente a otra cultura? ¿por qué la matanza de 50 personas en Orlando sí aparece en las noticias internacionales, pero no aparecen los asesinatos llevados a cabo en El Salvador, que sin duda alguna son más de 50 por semana? A veces soy muy de esas teorías de la conspiración, sí, creo que hay una agenda política detrás de ello.
Pero este post no va enfocado a mis creencias de la agenda política que pueda tener Estados Unidos y sus actuales o futuros dirigentes. Este post está enfocado en la humanidad.
Cuando leía en las noticias sobre este acontecimiento, me sentía mal, pero era capaz de seguir leyendo. Fue hasta que encontré esta imagen (que no sé si es real o falsa o sacada de contexto) que paré. No pude más.


Fue viendo esta imagen que el suceso me inundó el corazón: ¡qué tristeza ser una madre o padre cuyo hijo está avisándole que va a morir, estar del otro lado de la pantalla y no poder hacer nada para salvarlo! Después de ver estas imágenes no pude leer más sobre la noticia, me dolió en el alma, me dolió en la humanidad.
Recordé que hay gente en este mundo que se atrevió a crear un hashtag que incita a matar a otro ser humano solo por ser homosexual. No lo concibo. No sé quiénes se creen que son. Estamos en pleno siglo XXI y no hemos logrado entender que no tenemos derecho sobre nadie.
Quizás algunos salten de inmediato diciendo que su religión maldice a los homosexuales; pero esto mismo es una señal de que algunos se creen mejor que otros: ¿por qué tengo que obedecer yo la religión de alguien que no es la mía? ¿acaso no recuerdan que hay otras religiones que podrían tener otro punto de vista? ¿por qué su religión es la única que cuenta? Ser parte de una religión no implica ridiculizar y hacer como si no existieran las otras. Hasta donde yo sé, el cristianismo es una religión de amor. Y la biblia dice en más de una ocasión que hay que amar a tu prójimo. También menciona que "quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra"; así que, aún si estas personas fuesen pecadores ¿quiénes son los demás para señalarlos? ¿acaso no es Dios el único con autoridad para juzgarnos a todos? En fin, menciono esto porque obviamente es un punto importante a resaltar cuando se observa la situación, pero no es mi intención estudiar el debate religioso de este aspecto ni mucho menos ofender la religión de nadie. Desde mi religión procuro respetar las religiones de los demás.
Retomando el tema y haciendo a un lado todo el aspecto religioso que pueda verse involucrado, resalto lo siguiente: seguimos creyendo que tenemos derechos sobre los demás. Cualquiera diría que las ideas que implantó Hitler hace tantos años sobre una raza superior, eran estúpidas y que es increíble cómo alguien pudo llegar a creerlas, reproducirlas y actuar en base a ellas. Pues creer que está bien asesinar a alguien únicamente por su orientación sexual es igual de estúpido, es creer que aquellos de orientación sexual "normal o superior" son los únicos que deben sobrevivir y que todos los demás, por ser inferiores deben morir. Ese paradigma ridículo de "si no estás conmigo, estás en mi contra" lo vemos en comentarios típicos como: "si defendés a los maricones es porque vos sos uno". Insisto, estamos en el siglo XXI y seguimos teniendo pensamientos tan simplistas y burdos como estos.
Solo puedo decir: ¡NO! Basta, no más ¿Cómo es posible que tengamos tecnologías tan avanzadas pero nuestro pensamiento sea cada vez más retrógrada? Obviamente la humanidad necesita estudiar historia todos los días, porque no aprendemos de nuestros errores antiguos. ¿Un ejemplo? Repito: Adolf Hitler el siglo anterior; siendo la reproducción (o algo similar) la elección de Donald Trump (y su plataforma racista, clasista y sexista) como candidato a la presidencia de uno de los países más importantes del mundo en 2016.
Necesitamos más lecciones de respeto, de amor y fraternidad en las escuelas. Necesitamos dejar de dar motivos "extras" para respetar a los demás: dejar de inculcar a los niños eso de "respetar a los mayores", a los hombres esa ridiculez de "respeta a las mujeres porque tenés mamá, hija, hermana, etc", dejar atrás esas prácticas de hacerse el lindo con el jefe porque tiene poder pero ser una basura con los compañeros...insisto: NO. Es hora de enseñar a respetar al otro porque es un SER HUMANO, una PERSONA, un SER VIVIENTE.
Es hora de enseñar a las personas que todos somos diferentes; que es imposible obligar al otro a ser como yo quiero que sea, porque jamás lo va a ser y que eso está bien. En el momento en que entendés que todos los demás son diferentes a ti, comprendés que eso no tiene porqué amenazarte, que podes seguir siendo tú, pensando y actuando como tú porque también sos diferente; sin que eso afecte al otro. Es ahí cuando comprendés que los demás son diferentes, pero que por eso son iguales a ti y que merecen el mismo respeto.
Aún para aquellos que tocarán el tema de control de armas en E.E.U.U. (el cual sin duda es importante), porque el asesino compró legalmente dos armas antes del atentado, puedo decir que sí, lo hizo con dos armas de fuego; pero de igual manera lo hubiera hecho con arma blanca, con una bomba y pudo incluso tratar de incendiar el establecimiento sin necesidad alguna de un arma. Al final del día, sí, el instrumento es importante, pero la intención es lo esencial. Es la intención la que te lleva a tocar el arma, a iniciar el fuego ¿Y cuál es la intención? Matar al otro, porque no me parece lo que hace, porque el otro no es persona y por eso no lo respeto y por eso no me importa que muera.
Ya existen demasiados análisis desde el feminismo y otras corrientes similares que se pueden realizar sobre esta noticia, por lo que no tocaré ese aspecto en demasía. Solo pienso destacar que en nuestra cultura, si no respondes al modelo de masculinidad hegemónica, no tenés derecho a opinar, a actuar y en casos tan extremos como este, no tenés derecho a vivir.
Como menciono, creo que todos estos aspectos son importantes y es necesario tomarlos en cuenta y analizar la situación desde cada uno de ellos. Pero, para mí, se reduce al respeto.
Creo que cualquier acto de violencia (física, verbal, sexual o de cualquier otro tipo) implica una falta de respeto. Implica no comprender que el otro es un ser vivo, que siente, que duele y que sufre; implica un interés nulo por la integridad de esa persona; implica no reconocerle como sujeto de derechos; implica no verle como un igual; implica creer que el otro es menos que yo, ergo, no importa como se sienta, porque lo más importante soy yo; implica creer que tengo derecho sobre el otro.
Si desde niños se nos enseñase a respetar al otro porque sí, porque lo merece, porque es un ser humano; creo que viviríamos en un mundo distinto. Si desde niños nos enseñaran que "mi derecho termina cuando inicia el de otra persona", aprenderíamos a respetar a los demás. Si se nos enseñase que todos somos diferentes y que eso está bien, aprenderíamos a convivir armónicamente con el pensamiento diferente del otro, sin que eso implique una amenaza para mí y para los que piensa igual que yo.
Esta masacre me duele en la humanidad y debería dolerle a la humanidad completa. Y así como nos debería doler esta masacre, deberían dolernos las víctimas de otras masacres que no aparecen en internet o en noticieros, las personas que mueren de hambre y sed, las personas que mueren de una enfermedad simple que no fue curada a tiempo por no tener acceso a una consulta médica, las personas que fueron y son maltratados por padres y familiares abusivos en sus hogares, las gente víctima de la trata de personas, las personas enterradas en cementerios clandestinos, las víctimas de guerras, las personas violadas sexualmente, las personas que fueron torturadas, las personas que son asesinadas a diario...
Todo eso debería dolernos en la humanidad, porque vemos sufrir y morir a nuestros hermanos todos los días y seguimos caminando felices en nuestras burbujas a nuestra destrucción, felices porque eso no nos afecta a nosotros, eso les afecta a los otros; porque no los respetamos ni les vemos como iguales, porque solo cuando es nuestro turno es importante y tenemos derecho a ser respetados.
Como menciono, creo que todos estos aspectos son importantes y es necesario tomarlos en cuenta y analizar la situación desde cada uno de ellos. Pero, para mí, se reduce al respeto.
Creo que cualquier acto de violencia (física, verbal, sexual o de cualquier otro tipo) implica una falta de respeto. Implica no comprender que el otro es un ser vivo, que siente, que duele y que sufre; implica un interés nulo por la integridad de esa persona; implica no reconocerle como sujeto de derechos; implica no verle como un igual; implica creer que el otro es menos que yo, ergo, no importa como se sienta, porque lo más importante soy yo; implica creer que tengo derecho sobre el otro.
Si desde niños se nos enseñase a respetar al otro porque sí, porque lo merece, porque es un ser humano; creo que viviríamos en un mundo distinto. Si desde niños nos enseñaran que "mi derecho termina cuando inicia el de otra persona", aprenderíamos a respetar a los demás. Si se nos enseñase que todos somos diferentes y que eso está bien, aprenderíamos a convivir armónicamente con el pensamiento diferente del otro, sin que eso implique una amenaza para mí y para los que piensa igual que yo.
Esta masacre me duele en la humanidad y debería dolerle a la humanidad completa. Y así como nos debería doler esta masacre, deberían dolernos las víctimas de otras masacres que no aparecen en internet o en noticieros, las personas que mueren de hambre y sed, las personas que mueren de una enfermedad simple que no fue curada a tiempo por no tener acceso a una consulta médica, las personas que fueron y son maltratados por padres y familiares abusivos en sus hogares, las gente víctima de la trata de personas, las personas enterradas en cementerios clandestinos, las víctimas de guerras, las personas violadas sexualmente, las personas que fueron torturadas, las personas que son asesinadas a diario...
Todo eso debería dolernos en la humanidad, porque vemos sufrir y morir a nuestros hermanos todos los días y seguimos caminando felices en nuestras burbujas a nuestra destrucción, felices porque eso no nos afecta a nosotros, eso les afecta a los otros; porque no los respetamos ni les vemos como iguales, porque solo cuando es nuestro turno es importante y tenemos derecho a ser respetados.
domingo, 5 de junio de 2016
Día de lluvia.
Domingo. Llueve.
En mi mente es una combinación perfecta para recordarte.
Y es una excusa: no importa el día o el suceso, siempre hay algo que te trae de vuelta a mi cabeza.
Procuro no obsesionarme, dejo que tu recuerdo llegue a mi mente y luego me enfoco en algo más.
Hoy salí a uno de mis lugares favoritos con algunas de mis personas favoritas.
A lo largo del día, no dejaba de pensar cómo solías tomar mi mano, como solías hablarme, como me dejabas dormir en tu hombro mientras me abrazabas, como cuidabas de mí a donde sea que fuéramos.
Fue un día de eterna nostalgia.
Creí estar triste, pero me mentí, al parecer solo era nostalgia.
Me sorprendí a mí misma sonriendo al pensar en los buenos recuerdos,
al sentirlos como algo precioso, pero lejano. Los sentí parte de mi, de mi historia, pero no los sentí como parte del yo que soy ahora.
Me emocioné de ver cómo había pasado el tiempo y me tomó por sorpresa el hecho de que aunque tuviera tu recuerdo en todo el día, no podía evocarlo con claridad.
Tus rostro se desdibujaba en mi mente, la sensación de tu piel, el recuerdo de tu aroma son cosas que me costaba recordar, que fueron casi imposibles de recordar.
Se sintió bien, porque te sentí un poco más lejos y me sentí más mía.
Quizá haya una posibilidad de que mi mente no te recuerde bien porque es muy doloroso..
Aunque conociéndome bien, me inclino más por la versión que me dice que estoy mejor.
En mi mente es una combinación perfecta para recordarte.
Y es una excusa: no importa el día o el suceso, siempre hay algo que te trae de vuelta a mi cabeza.
Procuro no obsesionarme, dejo que tu recuerdo llegue a mi mente y luego me enfoco en algo más.
Hoy salí a uno de mis lugares favoritos con algunas de mis personas favoritas.
A lo largo del día, no dejaba de pensar cómo solías tomar mi mano, como solías hablarme, como me dejabas dormir en tu hombro mientras me abrazabas, como cuidabas de mí a donde sea que fuéramos.
Fue un día de eterna nostalgia.
Creí estar triste, pero me mentí, al parecer solo era nostalgia.
Me sorprendí a mí misma sonriendo al pensar en los buenos recuerdos,
al sentirlos como algo precioso, pero lejano. Los sentí parte de mi, de mi historia, pero no los sentí como parte del yo que soy ahora.
Me emocioné de ver cómo había pasado el tiempo y me tomó por sorpresa el hecho de que aunque tuviera tu recuerdo en todo el día, no podía evocarlo con claridad.
Tus rostro se desdibujaba en mi mente, la sensación de tu piel, el recuerdo de tu aroma son cosas que me costaba recordar, que fueron casi imposibles de recordar.
Se sintió bien, porque te sentí un poco más lejos y me sentí más mía.
Quizá haya una posibilidad de que mi mente no te recuerde bien porque es muy doloroso..
Aunque conociéndome bien, me inclino más por la versión que me dice que estoy mejor.
miércoles, 1 de junio de 2016
Lista de canciones a escuchar cuando estás triste
Esto me sirve a mí, pero también lleva la esperanza de que le sirva a alguien más, si algún día a alguien se le ocurre leer este blog :)
Las disculpas del caso por el gusto musical ecléctico.
Taylor Swift
-Trouble
-All too well
-Last kiss
-We're never getting back together
COLDPLAY
-The hardest part
-The scientist
-Fix you
-Hurst like heaven
-Princess of china
-Atlas
-A message
-Charlie Brown
-Clocks
Natalia Lafourcade
-Todo el álbum de hasta la raíz
Carla Morrison
-Dejenme llorar
-Tu orgullo
Alejandro Sanz
-El aprendiz
-Te lo agradezco pero no
-Amiga mía
-Corazón partío
Ed Sheeran
-UNI
-Don't
-I'm a mess
-One
-Photograph
-Drunk
-Bloodstream
Tove Lo
-Stay high
Evanescence
-Sweet sacrifice
-Bring me to life
Taylor Swift
-Trouble
-All too well
-Last kiss
-We're never getting back together
Allá afuera.
Hoy, encontré este artículo en Facebook, que me recordó que es importante salir de nuestra burbuja. Es terrorífico. Es una bestialidad y es increíble que en pleno siglo XXI, con tantos avances tecnológicos sigamos anclados en ideologías arcaicas y de pensamiento básico.
Este es el link de la historia: https://www.facebook.com/lasonialazo/photos/a.1700181926881383.1073741831.1699904993575743/1776022159297359/?type=3&theater
Por si acaso no se puede leer ahí, lo dejo acá. El texto está justo como aparece en la publicación de Facebook.
"Texto por Zuleika Esnal:
"Violaron entre 30 "hombres" a una piba de la edad de mi sobrina. Un año más,ponele.
Treinta; aunque no es seguro. Ella contó 28 pero antes de quedar inconsciente le pareció escuchar a uno gritando "Somos 33!!!!". O treinta y ocho. No recuerda.
Dice que cree que la drogaron porque no podía moverse, que se reían de ella y que pensó que iba a morir.
Dice que el alma duele más que la vejiga destrozada y es más difícil de sanar. Dice que se baña todo el tiempo, todo el día. Que siente culpa aunque no sabe bien de qué. Y que sueña que le sale basura de los ojos y la boca. Dice que no entiende.
Lo primero que preguntó la policía fue si alguna vez había estado en una orgía.
16 años tiene.
Lo segundo, que por qué estaba donde estaba.
Estaba donde estaba porque la drogaron,y así, DROGADA, fue llevada a una casa abandonada. La violaban de a dos, para hacer más rápido. Algunos repetían. Como si fuera un plato de comida. 16 años tiene.
Dice que no sabe si quiere cumplir diecisiete. Dice que para qué.
Vi la foto de uno de esos hombres,con la boca abierta y la lengua afuera al lado de la vagina sangrando de esta chica de la edad de mi sobrina.
Pensé en mí misma cuando a los quince, volviendo del colegio un tipo me siguió dos cuadras con la pija afuera.
Pensé en mí misma a los 21, volviendo en tren desde Moreno y un pibe se m asturbaba en el asiento de al lado se bajó riéndose cuando empecé a gritar. Recuerdo que vi el asiento manchado y vomité. Lo mío no fue nada. Algunas pesadillas de vez en cuando.
16 años tiene.
La encontraron deambulando, como ida, desorientada y sangrando.
Dice que tiene vergüenza. Y que no sabe por que.
Yo creo que tiene vergüenza porque es lo primero que aprendemos. Lo que nos hacen creer.
Que si la pollera era corta, BANCATELA.
Te emborrachaste, BANCATELA.
Te gusta coger pero no quieres que te violen? Estas loca? BANCATELA
Te gusta andar sola de noche? BANCATELA.
Te pones a hablar con cualquiera?BANCATELA
BANCATELA.
BANCATELA.
BANCATELA.
Vivimos en un mundo donde denunciar una violación se convierte en otra violación peor. Porque el que debería protegerte te llama puta aunque no lo diga. Cuestiona tu ropa tus gustos tus horarios.
Cuestiona tu cuerpo. Tus hábitos, tu concha.
NO SEÑORES.
Lo que deberíamos cuestionar es la clase de hombres de mierda que estamos criando como sociedad. De esos que agarran una mina y se la pasan entre todos como si fuera una botella de cerveza hasta que ya no queda nada. O sí. Quedan los restos. Y a ver que hacemos con eso. Se lo debemos. A esta piba. Y A todas las demás. A cada hija, a cada amiga . A cada mujer . Porque pudo ser cualquiera de nosotras. Y puede volver a ser.""
¿Cómo es posible que nuestro mundo, donde cada tantos meses hay un nuevo iPhone, hay una nueva aplicación, donde la tecnología avanza cada segundo; siga existiendo un pensamiento tan retrógrada, que te hace creer que sos capaz de poseer a la otra persona, que no te deja ver que el otro es un SUJETO con derechos?
Ese pensamiento de "respetar a la mujer porque tenés madre, hermana, hija, etc" tiene la intención bondadosa de pedir respeto; pero lo pide solo porque hace que la persona que lo lee se vea implicada. Es decir, si acaso sos una persona que no tiene madre, hijas, hermanas, tías, sobrinas o lo que querrás, no tenés que respetar a las mujeres. NO.
Eso no es así.
¿Por qué no respetas a la mujer por el simple hecho de que es un ser humano? ¿necesitas una razón más que esa? Pues porque es un SER VIVIENTE. Listo, no hay más. No debería existir una razón más allá de entender que el otro es un ser que siente, que sufre, que tiene derechos sobre los cuales no tenés ninguna autoridad.
No solo es triste, sino indignante ver como una adolescente fue arrebatada de una decisión importante en su vida, de una decisión íntima, que le fue arrancado su derecho a decidir sobre su cuerpo, no solo por una, sino por más de treinta personas; que se le uso como un juguete, como entretenimiento o diversión.
Fuera de todo el fenómeno complejo del machismo que está tras este acto bestial, puedo decir una pequeña propuesta, que quizás solo sea un comienzo minúsculo; pero que podría ser un avance:
¿y si enseñamos a las personas desde pequeñas, que hay que respetar al otro no por ser mayor, no por ser mujer, no por ser hombre o por ser niño, sino por el simple hecho de ser personas? ¿qué tal si le enseñamos a las nuevas generaciones -y por qué no a las actuales- a respetar al otro porque es un ser viviente?
Finalizo con una frase que algunos años escuché en mi colegio: "Mi derecho acaba cuando inicia el de otra persona".
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