sábado, 26 de marzo de 2016

Se va

Quiero decirte tantas cosas... quisiera que pudieras leer mi mente por solo un momento, que sintieras todo lo que yo siento.
Te escribo y borro todo de una vez, porque quiero negarme a mí misma que esto me hace mal, quiero decirme que esto me hace fuerte (y es así) y que solo debo enfocarme en eso. He dejado de llorar, aunque siento que si no mantengo ocupada mi cabeza, es lo primero que haré.
No hay forma alguna que comprendas esta desesperación... esta sed.
No te podes hacer a la idea de cómo quiero tus labios y cuánto deseo tus brazos envolviéndome, siempre siendo mi lugar seguro, de paz.
Ahora siento que ya no sos vos, porque el vos de antes estaba enamorado de mí. Solo conocí a esa versión. 
Me cuesta adaptarme al nuevo vos, quizás al verdadero vos, el que es igual que todos los demás: el que ve en mí una amiga, un apoyo incondicional... el que no me ve como algo maravilloso... el que simplemente no me ve.
Porque ya no lo haces. 
Ya no me ves.
Puedo decirlo: antes, lograba ver esas chispas o esos brillitos que la gente siempre dice que tenemos cuando estamos enamorados de alguien, tenías esa mirada especial cuando me veías. 
Me sostenías con dulzura, con delicadeza y con amor. 
Soy feliz sabiendo que soy tu amiga, pero me duele saber que, aunque te lo sigas negando, ya no soy tu compañera, ya no soy aquella de la que estabas ciegamente enamorado.
Y es ahora cuando lo veo, porque yo siento como haces que me desenamore de vos, poco a poco. 
Te alejaste de mí y trato de recuperarte, pero no querés ser recuperado. Y entonces entiendo que hay poco o nada que hacer, pierdo el encanto, no se va el amor por vos, aunque sí el enamoramiento.
Y eso es algo que no quiero.
Quiero estar con alguien sobre quien me sienta apasionada, alguien que se sienta igual por mí.
No sé cuanto tiempo más va a pasar.
No sé qué va a pasar.
Te quiero de vuelta, NOS quiero de vuelta. Pero eso ya parece algo lejano. 
No podemos ser los de antes y me dejaste preparada para partir. 
Se va al carajo todo. 
Y solo me queda esperar. 

lunes, 14 de marzo de 2016

El juego de la flor

No sé qué más escribirte.
He estado tan ciega, tan enamorada que no me había dado cuenta: no sos mi ideal.
Claro, antes de todo creí que lo eras.

Mi maldito problema es que por momentos, abro los ojos y veo que no estás del todo, que tenés deseos de estar, pero ahora entiendo que la intención no basta.
Las acciones son contundentes. Es lo único contundente en la historia de la humanidad.

En el sentido contrario, mi problema es que probablemente sigo tan enamorada como siempre y que no me importe que no seas mi ideal.
Y es que por momentos tus abrazos, tu olor, tu cabello,
tu tacto tímido, tus ojos me indican que me querés.
Las emociones no son contundentes, son lo más cambiante en la historia de la humanidad.

Y entonces, en mi cabeza, hago ese juego odioso y cursi de arrancar una flor y uno a uno arrancarle sus pétalos; por un lado afirmando y por el otro preguntando: ¿me quiere? ¿No me quiere? Y agrego: ¿por cuánto tiempo me quiere?

"Eso es así..."

Cuántas cosas hay afuera de mis cuatro paredes.
Todos los días, al despertar, me quedo unos minutos en cama, preguntándome cómo voy a sobrevivir en día con tantas cosas por hacer y personas que tratar. Tomo un respiro y decido salir al mundo.

No voy a dar una lectura optimista, tampoco una pesimista. Sólo puedo decir que la vida está allá afuera, pasando. Que aunque te cueste salir de la cama, vale la pena y la alegría el salir a vivirla.

Las cosas malas te dan lecciones, te dejan ser el niño berrinchudo que merece mimos para sentirse mejor, te deja sacar lo malo que llevas dentro, te obliga a reflexionar, te hacen ver que hay días mejores que otros y que por ello es bueno aprovecharlos.

Las flores, el sol, los perros, el arte, un abrazo de alguien a quien querés, el saludo de alguien atractivo, hacer el amor, bailar porque se te da la gana, reirte de tonterías, son los pequeños placeres de la vida, por esos momentos se te llena el alma, son los que te dan soporte en los malos días, son los momentos por los que te levantas en la mañana.

Quizás si haya algo de optimista en esto. El quid de la cuestión es: sí, hay días buenos y siempre es genial aprovecharlos. Pero ¿y por qué no aprovechar los días malos? Sí, a veces necesitas revolcarte en la tristeza e inhalar la melancolía, porque una vez tocaste fondo, sólo podes ir a un lugar: arriba. Esos momentos te obligan a seguir.

Al final de todo, si tuviste un buen día vas a ir feliz a dormir, si tuviste un mal día vas a estar feliz de que termine. Y al pasar el tiempo, es probable que veas con alegría los momentos buenos y con orgullo los momentos malos. Pero ¿como vas a mirar con alegría y orgullo tu vida, si te quedas en cama, encerrado en esas cuatro paredes? No vas a tener una vida que recordar.
Salí y viví.

viernes, 11 de marzo de 2016

Diferente

Hago mi mejor esfuerzo por dejarlo ir,
por fingir que no lo noto.
Te vas.
Aunque yo siga tratando, tú te vas.
No sé qué va a pasar
Dicen que el tiempo es el mejor consejero
La verdad es que no siempre es así.
Nada es igual y quizás yo esté equivocada creyendo que todo volverá a ser como antes.
En mis ganas locas de quererte
me sigo fingiendo que un día vas a volver
aunque ni si quiera yo sé si yo he regresado.
Algo pasará.
Yo tampoco soy la misma: me sé más fuerte,
más resistente y me amo más.
Quizás el tiempo a veces sirva.

jueves, 10 de marzo de 2016

Voy a cambiar de estación

Nada es como esperaba.
Ni vos ni yo somos los mismos.
Ni el nosotros que éramos es igual.
Guardo la ilusión de que esto siga,
pero no puedo engañarme.
Algo se quebró.
Todo cambió.
Seguís distante y quizás yo siga tu camino.
Ahora descubrí que merezco más de lo que pensaba,
no sé si me quede si solo yo pongo de mi parte.
Sé que te quiero,
pero ahora sé que quizás me tenga que querer más yo.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Est-ce que tu m'aimes?



¡PEDAZO DE OBRA DE ARTE LO QUE HA CONSTRUIDO ESTA MUJER!
Para mí, prueba una vez más de como el arte nos ayuda a sobrellevar las cosas de la vida y de cómo, de todas las diversas experiencias de la vida, podemos hacer arte maravilloso.
Todo el álbum de Natalia me ha ayudado a sobrellevar la crisis emocional de este momento.
Genia total.