Tengo 21 años de edad y a pesar de ello a veces me atrevo a considerarme sabia. Procuro adquirir un poquito de sabiduría todos los días, de quien pueda conseguirla. Creo que todos tenemos algo maravilloso que enseñarle a los demás, solo que a veces nosotros mismos no lo sabemos y a veces somos silenciados.
A lo largo de mi vida, he sido fanática de formarme criterios sobre todas las cosas, pero a medida voy creciendo entiendo que eso es imposible. He tardado en descubrir que la única cosa de la que podemos tener certeza en este mundo es que no hay certeza de nada y todo es una incertidumbre.
Entonces ¿qué hacer frente a la incertidumbre que nos plantea la vida?
Creo que la respuesta no se refiere al hacer, si no al ser.
Simplemente seamos ¿seamos qué? Seamos nosotros mismos. Puede que esta respuesta se considere genérica (y probablemente lo sea) pero a lo largo de nuestra vida es justamente eso lo que nos funciona. Simplemente ser nosotros mismos.
Siendo nosotros mismos, con nuestros criterios, con nuestras formas de entender el mundo es que enfrentamos esa incertidumbre. Ser nosotros mismos es lo que nos lleva a dejar de existir y en cambio, nos lleva a vivir, a vivir experiencias, con las cuales poquito a poquito vamos a ir aprendiendo y así, iremos desentrañando aunque sea un poco de la incertidumbre de este mundo.
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