lunes, 13 de julio de 2015

Ojos que brillan

Me han preguntado qué cosas me gustan en los hombres, qué es lo primero que veo en un hombre o cómo describiría a mi hombre ideal.
Y bueno, la palabra lo dice: es un ideal. 
No puedo centrarme en esa ilusa e irreal (aunque bien definida) descripción.
Lo que puedo decir, es que lo que más me llama la atención en un hombre son sus ojos.
No estoy hablando de esos ojos que catalogamos como bonitos, aquellos ojos grandes verdes, azules o grises que a varios nos encantaría tener.
Hablo de esos ojos que brillan cuando te ven, de esos ojos que recitan poesías, que bailan, esos ojos donde podes perderte por siempre, esos ojos que se dejan ver, que no se esconden.
Que me llamen loca o extraña, pero sí se han encontrado con un par de ojos así, me entenderán. 
Tiendo a poner mucha atención a los ojos de las personas en general (no solo en los hombres), porque me encanta que siempre dicen algo; pero no puedo negar que hay cierto par de hombres que me han dejado perdida en su mirada. Como les repito, no porque sean unos ojos de color o unos ojos incrustados en una cara atractiva, sino porque hay algo de melancolía, de pasión, de viveza...en verdad, hay algo de su espíritu o de su alma allí, por lo que es imposible apartarles la mirada. Son esos ojos los que prefiero evitar, porque cuando los veo, son mis propios ojos los que me van a delatar: podría quedarme desorientada en esos ojos, o los míos podrían revelar mi atracción. 

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